miércoles, 20 de abril de 2011

La ignorancia y la violencia destruyeron a Los Nubelúcidos

Con profunda sorpresa recibimos la noticia de que habían hecho "desaparecer" el mural del Jardín 913, realizado a fines de febrero por Sebastian Ruau, artista plástico, ilustrador y creador de los personajes que allí pintó. Este artista donó su obra al proyecto de integración social mediante el arte público, desarrollado en Balcarce por SOFOBANO, precisamente sobre las avenidas Del Valle y Eva Perón. Ambas avenidas son portadoras de estigmas que perjudican a los vecinos de ambas latitudes.

El mural representaba a una familia (padre, madre y dos hijos), los "Nubelúcidos", tal el nombre de los personajes creados por Ruau. Se utilizaron pinturas de alta calidad para evitar el deterioro y así dejar en esta obra, un elemento para que se trabaje la temática de los vínculos familiares e integre arte, a la cultura del barrio.
Desde que se presentó el proyecto de la obra y en todo momento las autoridades acompañaron y participaron de la pintada, que contó además, con gran cobertura, apoyo de los medios locales y de los vecinos del barrio. Absolutamente todos los materiales y trabajo fueron donados, gracias a la colaboración de mucha gente, ya que muchos somos los que soñamos con una sociedad mejor, inclusiva, solidaria, menos violenta y creemos que el arte es un buen medio para trabajar y lograrlo.

En nuestro pais, aun sagrante por la desaparición de personas en la década de los '70, aún desesperado buscando Justicia, Tolerancia e Inclusión, estos gestos psicopáticos se suman y pasan casi desapercibidos, pero no para todos!

Seguiremos los pasos correspondientes para clarificar la oscura actitud de quien pensó que pasando pintura blanca sobre una expresión artística donada a los niños y familias de Pueblo Nuevo, taparía los derechos de alguien. No lo hizo en su casa, lo hizo en una escuela pública con una obra aportada por la comunidad.

Qué quiso demostrar quien ordenó este hecho? que lo que no nos gusta lo desaparecemos? Es una falta de respeto a la directora del establecimiento, a los artistas, a la Sociedad de Fomento que donó la obra, es una actitud patotera y violenta, propia de la ignorancia del destino al que no queremos arribar.
 
posicionamiento web